Altas dosis pueden causar agitación, convulsiones, deshidratación, vómitos y alucinaciones.
El éxtasis afecta la producción interna del neurotransmisor serotonina, uno de los mecanismos a través de los cuales se regula la temperatura corporal, por lo cual, cuando los efectos del éxtasis son combinados con una actividad física como el baile, el usuario puede experimentar un descontrol de la temperatura corporal y sufrir lo que se conoce con el nombre de "golpe de calor" y deshidratarse.
Para poder combatir la deshidratación y re-hidratar el cuerpo, las personas necesitan regular la cantidad de líquidos que consumen. Sin embargo, se estima que el éxtasis también tiene la capacidad de distorsionar la habilidad del cerebro para saber cuando una persona ha tomado suficiente liquido. Es por esto que el consumo excesivo de agua puede causar también una distorsión en la estructura celular con posterior muerte de células en algunos casos. Muchos órganos vitales como el hígado, corazón, pulmones y cerebro son especialmente susceptibles a esta distorsión de la estructura celular.
Por estas razones los usuarios de éxtasis en fiestas Rave y Dance deben consumir agua regularmente para reponer los fluidos perdidos a través de la transpiración (aproximadamente medio litro por hora y no más).
El éxtasis puede en algunos casos llegar a producir un “efecto resaca” al otro día de haberlo consumido. Algunos síntomas pueden incluir:
- Dolores musculares.
- Pérdida de apetito.
- Insomnio.
- Perdida de concentración.
- Depresión
El éxtasis no genera dependencia física. Sin embargo, esto no excluye que su consumo se pueda tornar problemático para la vida de quienes lo toman en forma habitual y sistemática.
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